jueves, 31 de julio de 2008

Busca a quien culpar.


Hola, una vez mas deseo que Dios este bendiciendo vuestras vidas de manera fenomenal.
Hace unos días estuve leyendo algunas noticias que tocan el ámbito cristiano a nivel mundial.

Según lo indicado, en Gran Bretaña, un grupo de homosexuales presento una demanda en contra de la Biblia, ya que según ellos era un texto discriminatorio, ya que indicaba que la homosexualidad es un pecado. No se que opinan ustedes pero solo resta decir ¿Perdón?.

En nuestro país, estamos viviendo una época en donde los conflictos no se generan por las situaciones, sino que se generan por la falta de dialogo, la imposibilidad de negociar y conversar. Es muy conocido el caso de la niña "Música Sepulveda". Todos sabemos lo que hizo, lo que mas llama la atención es que todos por igual apoyan lo que ella hizo y ella se siente una líder y casi "estrella". A mi punto de vista solo demuestra una falta total de dialogo y no saber que las cosas se logran negociando y no atropellando los derechos de otras personas.

Lo ultimo, esta semana los políticos han hecho su entrada triunfal en la escena nacional, si nos damos cuenta la mayoría de ellos no ofrecen soluciones, solo nos indican a quien culpar por los problemas de la sociedad. Así cualquiera puede ser político.
¿Te a sucedido que cuando realizas un tramite en una oficina publica o algo por el estilo, siempre te dicen donde debes ir, con quien hablar, pero nunca te dan una solución? Es decir, te envían de un lado para otro.

Solo me resta hacer una pregunta honesta: Cuando has necesitado la ayuda de Cristo ¿Él te dice a quien culpar? ¿te dice de quien es la culpa? ¿te incita a ofender a los demás para salir adelante?.

Jesús nunca te dará una excusa para no atenderte, nunca te dirá que esta ocupado, siempre sus brazos están abiertos para recibir tu petición y sobre todo te dice claramente "Hecha sobre mi todas tus cargas, que yo las llevare".
Que mas podemos pedir, con un amigo así, que nos puede preocupar?

No pierdas tu tiempo buscando culpables, atacando a otros, desligándote de tus responsabilidades, confía en Cristo y no seras defraudado.

Bendiciones.

Patricio.
Y salió sin saber a donde iba.” Hebreos 11:8



El creer sin ver es fe. Cuando podemos ver, entonces no es fe, sino raciocinio. Al cruzar el Atlántico observamos este principio esencial de la fe. No vemos senda alguna sobre el mar, ni señales de la costa. No obstante, día tras día marcamos nuestra ruta sobre el mapa de navegar, con la misma exactitud que si nos hubiese seguido una gran línea marcada con tiza sobre el mar.

Y cuando nos encontramos a unas veinte millas de nuestro punto de desembarque, sabemos dónde estamos, con la misma certidumbre que si lo hubiésemos visto todo a tres millas delante de nosotros.

¿Cómo habíamos podido nosotros medir y señalar nuestro itinerario? Diariamente nuestro capitán tomaba sus instrumentos y miraba el cielo, marcaba su ruta por medio del sol. Él navegaba guiado por lo celestial y no por las luces terrenales.

Así también, la fe eleva su mirada y navega hacia delante, guiada por el Sol majestuoso de Dios, sin ver la costa o el faro terrenal o senda en su camino. A veces sus pasos parecen conducir a la incertidumbre y aún al desastre y la oscuridad, pero Él siempre abre el camino y a menudo convierte las horas de la media noche en las mismas puertas del día. Caminemos hacia delante en este día, sin conocer, pero confiando.

“Muchos de nosotros queremos ver nuestro camino libre, antes de empezar nuevas empresas. Si pudiésemos y lo hiciésemos, ¿de donde iba a proceder el desarrollo de nuestras virtudes Cristianas? La fe, la esperanza y el amor no pueden arrancarse de los árboles, lo mismo que las manzanas maduras. Después de las palabras “En el principio” viene la palabra Dios.

El primer paso dirige la llave a la casa poderosa de Dios, y no solamente es cierto que Dios ayuda a los que se ayudan a sí mismos, sino que Él también ayuda a aquellos que no pueden ayudarse a sí mismos. Tú puedes depender de Él en todas las ocasiones.”

“El esperar en Dios nos lleva mas rápidamente al término de nuestro viaje que nuestros propios pies.”

Bendiciones.

Patricio T.

lunes, 28 de julio de 2008

Salmo 23 ¿Él es mi Pastor?

El Señor es mi pastor, nada me faltará. Salmo 23:1


Era columnista y una persona célebre de la radio y de la televisión. Pero murió a los 52 años junto a uno de los 18 teléfonos que había en su mansión de 22 habitaciones en Manhattan. El fin vino por una mortífera combinación de píldoras y alcohol.

La infelicidad era la historia de su vida. Mientras se hacía famosa dando atención en la prensa a las vidas y lo amores de las ...estrellas.., anhelaba secretamente la admiración y el afecto que ellas recibían. En más de una ocasión preguntó: ¿Por qué no puedo ser yo a quien todos adoren?

Su vida...por más llena de éxitos que pareciese...estaba más caracterizada por carencias que por logros.

Esto refleja la infelicidad de los millones que nunca experimentan el consuelo descrito en Salmo 23.

Pero personalicemos. Muchos nos sentimos descontentos y vacíos ha pesar de haber memorizado tiempo atrás este conocido pasaje. ¿ Por qué? Porque cuando decimos...El Señor es mi Pastor, realmente no le dejamos que sea nuestro pastor. No le seguimos junto a las ....aguas de reposo.... ni nos echamos en ...verdes pastos.... Más bien ansiamos y ansiamos hasta que nuestra alma se seca y nos hemos apartado mucho de las sendas de justicia. Nos atemorizamos ante el mal y rehusamos la protección y el aliento de Su vara y cayado. Pone mesa delante de nosotros, pero no comemos. ¿Debe extrañarnos, pues, que nuestra copa esté más veces vacía que rebosando?

Si queremos que nos sigan el bien y la misericordia, debemos dejar que el Señor sea nuestro Pastor.

CUANDO ANHELES SEGUIR AL SEÑOR NO ANHELARÁS NADA MÁS.

Que Dios les bendiga.

Patricio T.